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domingo, 19 de abril de 2009


BUENOS AIRES Y LA ECONOMIA GLOBAL
La crisis en la Ciudad. Ya impacta en turismo, comercios y construcción.
Por los problemas en el mundo, cae el turismo, la actividad que más divisas les deja a los porteños. Se suma la incertidumbre local, que desacelera el consumo en los barrios y la actividad de las industrias.
Por:
Pablo Novillo
Ni el sol de antes ni un tsunami. El pronóstico sería "chaparrones aislados, nubosidad en aumento y probabilidades de lluvia". La crisis ya se instaló en la economía porteña, y aunque no es tan grave ni generalizada como muchos sienten, reina una palabra: incertidumbre.Algunos referentes institucionales de la actividad económica de la Ciudad que consultó Clarín coincidieron en que la crisis internacional tiene efecto, y se le suman los problemas locales. Además, están las dudas que plantea el panorama político, con elecciones adelantadas y la idea instalada de un plebiscito al modelo económico.Al analizar por qué la economía porteña se resintió, aparece un primer y muy claro elemento: la caída del turismo. En 2007 los turistas dejaron en la Ciudad US$ 1.800 millones, lo que convirtió a la actividad en la que más divisas generó (superando a las exportaciones industriales). Es que los problemas en las principales economías del mundo hacen que sus habitantes no pasen sus vacaciones en otros países. Y se estima que este año vendrá un 25% menos de extranjeros. Esto no sólo afecta a los hoteles o a quienes trabajan con los turistas de primera mano, sino también a la gastronomía y a los comercios que los reciben. "Veníamos de cuatro o cinco años de un crecimiento del 8% anual, pero ahora la actividad relacionada al turismo cayó no menos del 20%. Buscamos promocionar a la Argentina como destino en países limítrofes", dijo Juan Mirenna, de la Cámara Argentina de Turismo.Por otro lado, actividades como la construcción, que se vieron favorecidas por el crecimiento de la renta agrícola, hoy empiezan a sentir una desaceleración. Durante el año pasado se pidieron en permisos de obra para construir, un 20% menos de metros cuadrados que en 2007 (628.943 m2 menos). Además, se firmó un 6,08% menos de escrituras que en 2007, pero en el último trimestre la caída fue del 11,8% respecto de igual período del año anterior.Después de la casa propia, el otro "sueño" de muchos porteños es el auto. Según la Cámara del Comercio Automotor, en lo que va del año se vendieron en Capital 38.870 usados, contra 43.877 que se habían vendido el año pasado. "El mercado anterior desapareció. Tengo confianza en que en un corto tiempo tengamos un mercado razonable", aseguró Alberto Príncipe, presidente de la institución. Para el sector, el plan del Gobierno nacional para la compra de cero kilómetro no está funcionando.En el comercio se habla de una disminución en las ventas del 20% promedio. Humberto Giordano, de la Federación de Comercio e Industria de Buenos Aires comentó: "El parate se siente, pero varía mucho según el barrio. Los comerciantes de Recoleta dicen que les bajaron las ventas un 25% a 30%, pero los de Villa Real, por ejemplo, hablan de un 50%. La crisis internacional puede influir, pero el gran problema es local. Hay mucha incertidumbre, y nadie gasta de más".¿Y la industria? Gustavo Svarzman, subsecretario de Desarrollo Económico de la Ciudad, contó: "Hay sectores como la farmacéutica, la gráfica o el software que siguen igual que antes. Pero otros están sufriendo el parate. Muchos industriales están frenando la inversión productiva, porque creen que el futuro será más complicado". El ministro del área, Francisco Cabrera, agregó: "La crisis en la economía porteña es menor que en el resto del país, pero está. Buscamos ayudar a las pymes, con planes de apoyo y créditos a tasa subsidiada del Banco Ciudad".A todo esto, la duda es hasta qué punto se sostendrá el empleo. Las últimas estadísticas muestran que la tasa de desocupación en la Ciudad es del 5,5%, la más baja de los últimos 15 años. "A las pymes les costó mucho capacitar al personal en los últimos años, y nadie quiere echar gente. Sí es posible que no se estén contratando nuevos empleados. Hay que ser precavidos pero no pesimistas", opinó el presidente de la Confederación General Empresaria de la Ciudad, Guillermo Gómez Galizia.En cuanto a la "caja" de la Ciudad, en febrero la recaudación fue de $ 950,4 millones, un 15,7% más que en febrero de 2008. Pero el salto entre febrero de 2007 y de 2008 había sido del 34,3%. El ABL directamente cayó un 16,3%. Al recaudar menos, el Gobierno porteño se ve obligado a restringir obras públicas. Y si el Estado para obras, hay menos actividad para los contratistas públicos, por lo tanto para sus empleados. Así, se acelera el "círculo vicioso".Ni el sol de antes ni un tsunami. El pronóstico sería "chaparrones aislados, nubosidad en aumento y probabilidades de lluvia". La crisis ya se instaló en la economía porteña, y aunque no es tan grave ni generalizada como muchos sienten, reina una palabra: incertidumbre.Algunos referentes institucionales de la actividad económica de la Ciudad que consultó Clarín coincidieron en que la crisis internacional tiene efecto, y se le suman los problemas locales. Además, están las dudas que plantea el panorama político, con elecciones adelantadas y la idea instalada de un plebiscito al modelo económico.Al analizar por qué la economía porteña se resintió, aparece un primer y muy claro elemento: la caída del turismo. En 2007 los turistas dejaron en la Ciudad US$ 1.800 millones, lo que convirtió a la actividad en la que más divisas generó (superando a las exportaciones industriales). Es que los problemas en las principales economías del mundo hacen que sus habitantes no pasen sus vacaciones en otros países. Y se estima que este año vendrá un 25% menos de extranjeros. Esto no sólo afecta a los hoteles o a quienes trabajan con los turistas de primera mano, sino también a la gastronomía y a los comercios que los reciben. "Veníamos de cuatro o cinco años de un crecimiento del 8% anual, pero ahora la actividad relacionada al turismo cayó no menos del 20%. Buscamos promocionar a la Argentina como destino en países limítrofes", dijo Juan Mirenna, de la Cámara Argentina de Turismo.Por otro lado, actividades como la construcción, que se vieron favorecidas por el crecimiento de la renta agrícola, hoy empiezan a sentir una desaceleración. Durante el año pasado se pidieron en permisos de obra para construir, un 20% menos de metros cuadrados que en 2007 (628.943 m2 menos). Además, se firmó un 6,08% menos de escrituras que en 2007, pero en el último trimestre la caída fue del 11,8% respecto de igual período del año anterior.Después de la casa propia, el otro "sueño" de muchos porteños es el auto. Según la Cámara del Comercio Automotor, en lo que va del año se vendieron en Capital 38.870 usados, contra 43.877 que se habían vendido el año pasado. "El mercado anterior desapareció. Tengo confianza en que en un corto tiempo tengamos un mercado razonable", aseguró Alberto Príncipe, presidente de la institución. Para el sector, el plan del Gobierno nacional para la compra de cero kilómetro no está funcionando.En el comercio se habla de una disminución en las ventas del 20% promedio. Humberto Giordano, de la Federación de Comercio e Industria de Buenos Aires comentó: "El parate se siente, pero varía mucho según el barrio. Los comerciantes de Recoleta dicen que les bajaron las ventas un 25% a 30%, pero los de Villa Real, por ejemplo, hablan de un 50%. La crisis internacional puede influir, pero el gran problema es local. Hay mucha incertidumbre, y nadie gasta de más".¿Y la industria? Gustavo Svarzman, subsecretario de Desarrollo Económico de la Ciudad, contó: "Hay sectores como la farmacéutica, la gráfica o el software que siguen igual que antes. Pero otros están sufriendo el parate. Muchos industriales están frenando la inversión productiva, porque creen que el futuro será más complicado". El ministro del área, Francisco Cabrera, agregó: "La crisis en la economía porteña es menor que en el resto del país, pero está. Buscamos ayudar a las pymes, con planes de apoyo y créditos a tasa subsidiada del Banco Ciudad".A todo esto, la duda es hasta qué punto se sostendrá el empleo. Las últimas estadísticas muestran que la tasa de desocupación en la Ciudad es del 5,5%, la más baja de los últimos 15 años. "A las pymes les costó mucho capacitar al personal en los últimos años, y nadie quiere echar gente. Sí es posible que no se estén contratando nuevos empleados. Hay que ser precavidos pero no pesimistas", opinó el presidente de la Confederación General Empresaria de la Ciudad, Guillermo Gómez Galizia.En cuanto a la "caja" de la Ciudad, en febrero la recaudación fue de $ 950,4 millones, un 15,7% más que en febrero de 2008. Pero el salto entre febrero de 2007 y de 2008 había sido del 34,3%. El ABL directamente cayó un 16,3%. Al recaudar menos, el Gobierno porteño se ve obligado a restringir obras públicas. Y si el Estado para obras, hay menos actividad para los contratistas públicos, por lo tanto para sus empleados. Así, se acelera el "círculo vicioso".

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