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martes, 8 de febrero de 2011

Una historia armada por miles de lectores, una aventura 2.0

Es para completar relatos escritos a más de 2000 manos; el puntapié inicial lo dieron Liniers, Rosario Bléfari y José Martínez Suárez

Martes 08 de febrero de 2011 | 01:09  (actualizado a las 11:30)
La búsqueda de Natalia Rozenblum empezó hace un año y tres meses. Quería encontrar escritores que armaran una historia que fuera decenas de historias a la vez, donde todas tuvieran el mismo comienzo pero que ninguna rematara en menos de sesenta finales distintos.
En ese momento tenía 25 años, estaba por terminar las últimas materias de su licenciatura en Filosofía y ya se había inscripto para cursar Letras en la Universidad de Buenos Aires. Logró convencer a un amigo, a cargo de una empresa de diseño web aunque más conocido como el baterista de Los Natas, de que su idea valía la pena y poco tiempo después ya había armado lo que llamó Historias Colectivas .
Video: Cómo se construyen las historias colectivas
Al mismo tiempo, consiguió que el humorista gráfico Liniers, la cantante Rosario Bléfari y el director y guionista de cine José Martínez Suárez escribieran el primer fragmento de las tres historias que hoy escritores de los más diversos perfiles continúan construyendo sin pausa en el sitio.
Para los tres relatos, Rozenblum ideó una estructura de siete niveles en donde la narración se abre en cada uno de ellos en dos nuevas opciones hasta terminar en 64 finales diferentes por historia. "En un principio, perseguía a mis amigos y a mi familia para que escribieran. No me quedaba otra, este es un proyecto hecho a pulmón y sin plata. Pero ahora hay 1400 personas registradas y 2400 lo siguen en Facebook. Es increíble. Hay gente que entra todos los días para ver qué pasa con las historias", aseguró Rozenblum.
La escritura colaborativa en la web tiene de los más variados antecedentes que van desde los wikis (Wikinovela) , los foros (Sueño en Katmandú) , los sitios especialmente diseñados (One Million Monkeys Typing) y twitter (El relatweet , Tim Burton's Cadavre Exquis) , entre otros. No todos se manejan con las mismas reglas ni con los mismos requisitos respecto del perfil de los escritores convocados (que pueden ser profesionales o no).
Para su propuesta local de Historias Colectivas, Rozenblum resolvió que una de las reglas para la concatenación de los fragmentos de los relatos a cientos de manos sea la corrección y la edición de los textos enviados.

Es para completar relatos escritos a más de 2000 manos; el puntapié inicial lo dieron Liniers, Rosario Bléfari y José Martínez SuárezPortada del sitio

"Hay miles de páginas que te ofrecen escribir en forma colectiva sin control, pero a mí modo de ver se desvirtúa un poco. Algunas cosas [que se suben] me parecen innecesarias. Por eso la edición no es una censura, para mí es clave. Hay un montón de usuarios [en la web], algunos quieren participar bien, acorde a la propuesta del juego, y otros, no", explicó.
Así es como entre los treinta relatos que Rozenblum lee cada día, le tocó editar alguno enviado por alguien que se registró bajo el nombre de Jorge Luis Borges. "Creo que todavía no se publicó, pero sí está Jorge Luis Borges escribiendo para el sitio. Lo debería publicar por el simple hecho de que se anime a escribir desde el más allá", bromeó.
Asegura que "es mejor corrigiendo que escribiendo" y que si bien su propuesta es un juego, no deja de ser una producción literaria. "Estamos haciendo literatura y de eso yo no me olvido", sostuvo.
Es adicta a los libros, reconoce que compra de a 15 y tiene 70 esperando ser leídos, y sueña con la publicación de una colección en varios tomos de las historias que se vayan cerrando en su sitio. "Todo nació del mismo proyecto, con la misma gente que empezó a participar. Algunos me preguntaron: «¿Vamos a tener los libros?» y yo les dije: «Bueno sí, los vamos a tener ». No sé ni cómo, pero los libros van a estar y me parece que ahí está bueno salir de lo virtual y tener en las manos la producción de la gente", explicó.
Cuenta que este proyecto fue el más importante que materializó ya que desde muy chica no podía evitar imaginar todo tipo de ideas de lo más creativas. "Siempre se me ocurrían proyectos y se los contaba a mi mamá.Del estilo de «cómo puede ser que en invierno no haya puestos de sopa en la calle». Para mí era lógico, y casi que me lo sigue pareciendo. Eran tantas las ideas que un día mi mamá me dijo «hasta que no lo hagas no me cuentes ninguno más». Y así se me ocurrió armar un taller de escritura creativa que fue el antecedente de Historias Colectivas. A partir de ese momento, recuperé la credibilidad sobre mis ideas", recordó, entre risas, Rozenblum.

Es para completar relatos escritos a más de 2000 manos; el puntapié inicial lo dieron Liniers, Rosario Bléfari y José Martínez SuárezNatalia Rozenblum / Foto: Ariela Bernater

Por eso cree que el resultado de toda esta larga búsqueda servirá para generar cultura desde la sociedad: "Internet había habilitado generar contenido a cada usuario en sí mismo, que era subir videos a Youtube o lo que fuera, pero esto es algo que uno no puede crear sin al menos otras 126 personas al lado que componen el resto de la historia. Para mí sirve para crear cultura".

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